Agencias matrimoniales para las mujeres mayores

Hola, me gustaría compartir esta pequeña reflexión que he tenido con ustedes, ojala les parezca interesante, este es mi primer post, por lo que si hay algo fuera de lugar en el posteo por favor díganmelo, tengan un buen dia :D

2020.06.11 17:48 Rivacheg2 Hola, me gustaría compartir esta pequeña reflexión que he tenido con ustedes, ojala les parezca interesante, este es mi primer post, por lo que si hay algo fuera de lugar en el posteo por favor díganmelo, tengan un buen dia :D

La problemática del amor romántico
Definición de amor romántico:
El amor romántico es el sentimiento expresivo y generalmente placentero de una atracción emocional hacia otra persona. Este sentimiento está asociado con, pero no requiere, atracción sexual. Históricamente, el término "romance" se origina en el ideal medieval de la caballería como se establece en su literatura de romance caballeresco.
El concepto de amor surge a partir del siglo XVIII, de una forma revolucionaria que irá encaminado sobre todo a romper con los cánones anteriores sobre el amor uniendo pasión y deseo sexual, convirtiendo a los propios sujetos como dueños de sus emociones.
En el contexto de las relaciones amorosas románticas, el romance generalmente implica una expresión del fuerte amor romántico de uno, o los profundos y fuertes deseos emocionales de conectarse con otra persona íntima o románticamente.
Teniendo en cuenta esto; ¿Cómo afecta la idea del amor romántico en la forma en que nos relacionamos?, ¿Por qué existe esta idea del amor romántico?, ¿De donde proviene la idea del amor romántico? Son parte de las preguntas que se intentaran responder en esta tesis.
El amor romántico no es una forma sana de relacionarse
Históricamente la conceptualización proviene del romanticismo, el periodo inmediatamente posterior a la Revolución Francesa, entre finales del siglo XVIII y principios del XIX. Los románticos aceptaron uno de los principios de la revolución democrática, la idea de que uno tiene derecho a elegir tanto la propia profesión como a la propia pareja”
Existe la creencia de que el amor romántico y pasional debe conducir a la unión estable. mito sexista de la fidelidad y de la exclusividad con diferentes juicios para hombres y mujeres, impuesto desde la heteronormatividad y el machismo, que se basa en ideas como;
Mito de la media naranja, o creencia de que elegimos a la pareja que de algún modo tenemos predestinada y que, en el fondo, es la única elección posible. Surge en la Grecia Clásica con el relato de Aristófanes sobre las almas gemelas y se va intensificando con los atributos del amor cortés y el romanticismo.
Mito de la complementariedad, íntimamente relacionado con el anterior y entendido como la necesidad del amor de pareja para sentirse completo/a en la vida.
Creencia de que sólo hay un “amor verdadero” en la vida; es decir, creer que sólo se quiere de verdad una vez y, si se deja pasar nunca más se volverá a encontrar.
Exclusividad, el amor tan solo se puede sentir por una persona al mismo tiempo.
Matrimonio o convivencia, el amor conduce al matrimonio y es la base de éste.
Omnipotencia, “el amor lo puede todo, si hay verdadero amor, los obstáculos no deben influir sobre la pareja.”
Mito de la perdurabilidad, pasión eterna o equivalencia que defiende que el amor romántico y pasional de los primeros meses de una relación puede y debe perdurar tras años de convivencia; y el sentimiento de amor y el enamoramiento pasional son equivalentes.
Libre albedrío, Los sentimientos del amor son libres y no están influenciados por valores sociales, biológicos o culturales ajenos a nuestra voluntad.
Equivalencia de amor enamoramiento, si desaparece la pasión, es que se ha acabado el amor.
Emparejamiento, la pareja es natural y universal en todas las épocas y culturas.
Celos, es el indicador del amor verdadero.
Falacia del cambio por amor, es decir, creer que las personas cambian por amor a partir de la premisa errónea de que el amor lo puede todo. Esta creencia errónea puede llevar a aceptar y tolerar comportamientos de la pareja claramente ofensivos desde el convencimiento de que los cambiará porque te ama.
Mito de la compatibilidad del amor y el maltrato: considerar que amar es compatible con dañar o agredir.
Creencia de que si se ama debe renunciarse a la intimidad, no pueden existir secretos y la pareja debe saber todo sobre la otra parte.
Analizando las premisas anteriores desde la piscología se puede notar que todas estas ideas provienen desde el miedo y el control, existe un vínculo entre los miedos y la necesidad de control en el ser humano; a mayor necesidad de control, mayor nivel de ansiedad y temor. En nuestra sociedad se ha llegado a interiorizar la obligación de alcanzar todo aquello que nos propongamos, y en dicho camino no nos podemos permitir fracasar o fallar, siendo esta una de las determinaciones ocultas dentro de estas estas suposiciones, así también se ve proyectado en nuestras relaciones cuando nos creemos dueños de la pareja y ponemos el vínculo bajo estándares culturales para determinar si es una relación "satisfactoria”.
Este “amor” nos convierte también en seres dependientes y egoístas, porque utilizamos estrategias para conseguir lo que anhelamos, porque nos enseñan que hay que dar para recibir, y porque esperamos que el otro abandone el mundo del mismo modo que nosotrxs lo hacemos. Si alguien no nos ama como amamos nosotrxs, este “amor” nos hace victimistas y chantajistas “yo que lo doy todo por ti”.
Por eso este “amor” no es amor. Es dependencia, es necesidad, es miedo a la soledad, es masoquismo, es una utopía colectiva, pero no es amor. Amamos patriarcalmente; el romanticismo patriarcal es un mecanismo cultural para perpetuar el patriarcado, mucho más potente que las leyes, la desigualdad anida en nuestros corazones. Amamos desde el concepto de propiedad privada y desde la base de la desigualdad entre hombres y mujeres. Nuestra cultura idealiza el amor femenino como un amor incondicional, abnegado, entregado, sometido y subyugado. A las mujeres se les enseña a esperar y a amar a un hombre con la misma devoción que se ama a Dios o se espera a Jesucristo.
Efectos socioculturales
El amor no sólo constituye un dispositivo de control social, sino que también posee una dimensión económica de gran envergadura cuyo correlato es el auge de las industrias nupciales: inmobiliarias, agencias de viajes, agencias de contactos, Iglesia católica, hoteles, salones de boda, bufetes de abogados para tratar acuerdos pre y post matrimoniales, gabinetes de psicólogos y en los que se trata ‘el mal de amores’, etc. El amor es, así, un mecanismo que encauza el estilo de vida consumista imperante en nuestras sociedades actuales.
Además, la desigualdad estructural que existe entre mujeres y hombres también se perpetúa a través de la cultura y la economía;
“Si gozásemos de los mismos recursos económicos y pudiésemos criar a nuestros bebés en comunidad, compartiendo recursos, no tendríamos relaciones basadas en la necesidad; creo que nos amaríamos con mucha más libertad, sin intereses económicos de por medio. Y disminuiría drásticamente el número de adolescentes pobres que creen que embarazándose van a asegurarse el amor del macho, o al menos una pensión alimenticia durante veinte años de su vida.
A los hombres también los enseñan a amar desde la desigualdad. Lo primero que aprenden es que cuando una mujer se casa contigo es “tu mujer”, algo parecido a “mi marido” pero peor. Los varones tienen dos opciones: o se dejan querer desde arriba (machos alfa), o se arrodillan ante la amada en señal de rendición (calzonazos). Los hombres parecen mantenerse tranquilos mientras son amados, ya que la tradición les enseña que ellos no deben darle demasiada importancia al amor en sus vidas, ni dejar que las mujeres le invadan todos los espacios, ni expresar en público sus afectos.”
“El romanticismo es el mecanismo cultural más potente para perpetuar el patriarcado, y señala que la lucha contra la violencia machista debe incluir la consolidación de otros modelos de relaciones.” -Coral Herrera Gómez.
Conclusiones
Es difícil identificar y analizar algo sumamente normalizado y idealizado como el amor romántico, tan arraigado a nuestra cultura que pasa desapercibido, sin embargo las apreciaciones que se pueden dar a través de este análisis son extremadamente valiosas para deconstruir nuestra forma de relacionarnos, entenderla y cambiarla, personalmente las experiencias de control y miedo a pesar de ser las más dolorosas, son también las más enriquecedoras para crecer como personas, el control genera una sensación de seguridad, que se vincula a un estado psicológico de confort. Sin embargo, vivir en la zona de confort te lleva cada vez más a la necesidad de controlar más aspectos de tu vida, para mantener dicho nivel de comodidad y, por ende, verse involucrado en una espiral infinito de preocupaciones y ansiedades que requieren ser controladas.
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2018.12.05 23:36 alforo_ El lugar más peligroso para una mujer es su hogar

Los datos indican que más de la mitad de las mujeres victimas de violencia de género son asesinadas por su pareja o parientes cercanos
Es una realidad en todo el mundo: el mayor peligro que pueden enfrentar las mujeres está en sus propios hogares, de acuerdo con un nuevo informe sobre homicidios en el mundo realizado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.
En 2017, más de la mitad de las mujeres víctimas de homicidio fueron asesinadas por su pareja o parientes cercanos, según el informe. Además, los investigadores concluyeron que los esfuerzos realizados en algunos países para frenar estos asesinatos mediante nuevas estrategias jurídicas y programas sociales no han logrado avances tangibles.
El reporte, publicado el 25 de noviembre para coincidir con el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, analizó cómo se relaciona la violencia contra las mujeres y las niñas con su estatus y su papel en la sociedad.
Asesinar a una mujer es “un acto letal a lo largo de un continuo de discriminación y abuso basados en el género”, escribió Yury Fedotov, director general de la agencia, en el prólogo del informe. Estas son cuatro conclusiones destacables del reporte.
La mayoría de las víctimas de asesinato son hombres. Sin embargo, es mucho más probable que las mujeres mueran a manos de los allegados más cercanos.
Al analizar los datos, el informe determinó que aproximadamente uno de cada cinco homicidios es perpetrado por una pareja o un familiar cercano, y las mujeres y las niñas conforman la mayoría de esas muertes.
De las casi 87.000 mujeres reportadas como víctimas de homicidio doloso en todo el mundo durante 2017, alrededor del 34 por ciento fueron asesinadas por su pareja y el 24 por ciento por un familiar.
El índice más elevado de mujeres que murieron a manos de su pareja o parientes se encontró en países africanos (una tasa de 3,1 víctimas por cada 100.000 mujeres), seguidos de naciones del continente americano (con una tasa de 1,6 víctimas por cada 100.000 personas de la población femenina). El índice más bajo fue el de Europa (0,7 víctimas).
Los datos en la actualidad incluyen ciertas salvedades.
Los investigadores indicaron que no es posible registrar con precisión los asesinatos relacionados con el género que ocurrieron durante conflictos armados, por lo que las cifras verdaderas en ciertas regiones podrían ser mucho más elevadas de lo que señala el informe. Asimismo, los datos no incluyen los homicidios irresueltos que posiblemente se hayan dado por el género de la víctima, y los analistas dijeron que muy a menudo la violencia contra la mujer no se reporta.
El informe tampoco dejó claro de qué manera ni si tomó en cuenta la violencia en contra de las mujeres transgénero en las estadísticas. Un vocero de la oficina de las Naciones Unidas no respondió a la petición de comentarios al respecto.
Jodie Roure, profesora en el John Jay College en Nueva York y quien ha realizado investigaciones exhaustivas sobre la violencia contra la mujer, recalcó que las prácticas de recopilación de datos varían de un país a otro.
“Estos datos tienen ciertas limitaciones”, explicó Roure. “¿Son un reflejo del panorama completo? No, pero lo importante es hablar al respecto, porque hace poco tiempo no lo estábamos haciendo”.
La culpa la tiene el sexismo; las mujeres también pueden ser perpetradoras.
A la raíz de la violencia doméstica contra las mujeres y niñas están las normas sociales que imponen que el hombre tiene autoridad del hombre para controlar a la mujer. Investigaciones al respecto que cita el estudio de la ONU revelan que los hombres y los niños que se atienen a las perspectivas estereotípicas sobre los roles de género —por ejemplo, que los hombres necesitan tener sexo más que las mujeres o que los hombres deben dominar a las mujeres— son más propensos a ser violentos con su pareja.
El reporte encontró que los hombres que matan a su pareja de sexo femenino por lo general mencionan haber tenido problemas con el alcohol, celos y miedo al abandono. En cambio, las mujeres que habían matado a su pareja de sexo masculino con frecuencia mencionaron que habían soportado largos periodos de violencia física a manos de esa pareja.
A pesar de tratarse de casos excepcionales, las mujeres también pueden ser responsables de la violencia de género. Por ejemplo, puede que algunas parientes cometan homicidios por honor, en los que las familiares asesinan a una niña o mujer por supuestamente haber deshonrado a su familia.
Existen muchas otras motivaciones detrás de los asesinatos por razón de género, a decir del informe. Entre ellas están la orientación sexual o la identidad de género de la víctima; las amenazas que enfrentan quienes hacen trabajo sexual; en el sur asiático puede ser por disputas sobre las dotes matrimoniales, o incluso acusaciones de brujería en África, Asia y las islas del Pacífico.
Algunos países ya tienen leyes en contra del feminicidio, pero no se ha llegado a un consenso sobre lo que significa ese término.
La palabra feminicidio se acuñó por primera vez en la década de 1970 en referencia a los asesinatos de mujeres y niñas. En años recientes, ha habido insistencia, en particular en Latinoamérica, en que se utilice el concepto con el fin de crear nuevas categorías legales y políticas públicas.
El año pasado, el presidente de México, Enrique Peña Nieto, hizo un llamado en su país para erradicar “una cultura machista profundamente arraigada”, que “a fin de cuentas en verdad genera violencia en contra de las mujeres”. Después del asesinato de una mujer que fue parcialmente filmado, los brasileños usaron las redes sociales para exhortar a la gente a intervenir y detener la violencia doméstica. En Perú, las participantes de un reciente concurso de belleza montaron una protesta; enumeraron las estadísticas sobre los feminicidios en vez de dictarles sus medidas a los jueces.
En septiembre, la Unión Europea y las Naciones Unidas lanzaron un programa conjunto dedicado a combatir el feminicidio en América Latina. Sin embargo, el informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito descubrió que no existe una definición estandarizada del término, lo cual ha derivado en una gran diferencia en las prácticas jurídicas y de recopilación de datos.
Los nuevos programas y leyes han logrado sensibilizar al público con respecto al tema, aunque la cantidad de estos asesinatos no ha disminuido en comparación a 2012, cuando Naciones Unidas realizó un estudio similar. No obstante, el informe concluye que se deben tomar más medidas a fin de ofrecer más servicios para las mujeres, así como cambiar las convenciones culturales.
“Una ley por sí sola no es suficiente”, comentó Roure. “Debe haber una estrategia integral y holística”. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=249843
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